
La película plantea una estructura narrativa en realidad poco novedosa: planteamiento, nudo y desenlace. Un esquema clásico que arropa una historia innovadora, si bien no original, pues el film ésta basado en un cómic. Al ver el metraje, asistimos a la resurreción de Eric Draven (Brandon Lee), que ha sido asesinado junto a su esposa por defender los intereses de los más perjudicados en una ciudad apocalíptica e inhumana. Su objetivo: la venganza hacia la banda que les arrebató una feliz vida a él y a su mujer. Sólo dos personas creerán en el poder de Draveb, que vuelve a la orilla de los vivos convertido en El Cuervo, un personaje inmortal con una misión muy concreta. Serán una niña y un policía.
El regreso de un alma viva dentro de un organismo muerto está arropado (como no podia ser de otro modo) por una batería de efectos especiales y estéticos. Desde la forma de maquillaje de Draven, amparada por una gran tema del grupo británico The Cure.

Pero quizá lo que lanzó definitivamente la película a la fama fue la leyenda negra que sufrió el rodaje. En una de las escenas culminantes de la película en la que Draven era acribillado a balazos, el actor que encarnaba a este personaje, Brandon Lee, hijo del famoso actor Bruce Lee, se desplomó en el suelo muerto. Las Balas deberían ser de fogueo, pero alguien habia cambiado las de una pistola por balas de verdad. El misterio que acompañó a la muerte de su padre, Bruce Lee, se repetía de nuevo con la figura de su hijo. El motivo por el que alguien pretendía asesinar a Brandon sigue siendo un misterio, pero los coqueteos con lo oculto que se dan a lo largo de la película contribuyen a pensar que no se debe jugar con la muerte. Las malas lenguas de Hollywood aseguran además que la escena de la muerte del actor no se eliminó del montaje final, con lo cual esteríamos ante la primera snuff movie reconocida.

El Cuervo hace que los cielos lloren por un crimen injustamente cometido, pero también hace parar estas lágrimas cuando su alma alcanza la redención final. Si se trata de un principio filosófico o simplemente es un elemento dramático que acompaña a la historia, corresponde juzgarlo al espectador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario