domingo, 18 de mayo de 2008

LA ULTIMA NOCHE DE BORIS GRUSHENKO. El Comienzo Y El Fin De Una Nueva Etapa De WooDy AllEn, Tremendamente Desternillante.

Tanto en su película anterior, El dormilón (Sleeper, 1973) como en la causante de estas líneas, Woody Allen no desarrolló sus historias en el presente, al contrario que ocurre con la mayor parte de su filmografía. Sin en la primera has habla de un futuro pco halñagüeño influido entre otras cosas por la novela 1984 de George Orwell, en esta ocasión se remonta a la sociedad rusa de principios del siglo XIX, una sociedad que mayormente conocemos gracias a la grandes novelas de Dostoievski, Tolstoi, Pushkin o Gogol, por citar a los más importantes y representativos, y en parte se nutría de ellas para construir una delirante parodia de esa sociedad ( a a la vez un homenaje a estas bovelas). A esto hay que añadir unas pinceladas existencialistas y la continua presencia del sexo, fuente de vida, y la muerte ( y a caballo entre ambos, el amor), temas fundalmentalmentales a lo largo de toda la obra de Allen. El propio título original, Love An Death (amor y Muerte), cuya trasfiguración a nuestra lengua, aunque alejada de sus significado, no resultó tan desafortunada como cabría esperar, además de remitirnos casi inmediatamente (aunque sólo sea por la concisión de los dos terminos entrelazzdos por la conjunción copulativa más común). a dos títulos emblemáticos de la novela rusa del XIX como son Guera Y Paz, de Tolstoi, y la dostoievskiana Crimen y castigo, tambien representa el tema central de la película.
La última noche de Boris Grushenko repesenta un punto de inflexión en la trayectoria filmográfica de allen. a partir de aquí se separaban sus primeras películas, las slapstik comedies (que aquí se han dado en llamar comedias de golpe y porrazo, y de las cuales son herederas las películas de los hermanos Zucker y las que han dado fama a Leslie Nielsen, auqnue lo hayan llevado hasta tal exageración que terminan aburriendo), en las que, a pear de la existencia de un argumento más o menos consistente, se sostienen principalmente sobre una sucesión de gags, de los que inevitablemente algunos eran malos, otros divertidos, y otros sinceramente geniales (alguno tenia que serlo siendo obra de un genio), de sus películas más intimistas (en parte por la autobriográfico de muchas de ellas), en las que a pesar de no abandonar la comedia (salvo las tres excepciones que suponen Septiembre, Interiores y Otra Mujer, si no me equivoco), tienen unos guiones mucho más solidos, mejor construidos, y sobre todo, los gags nacen más de situaciones verosímiles que va creando la historia, que del propio absurdo.
No quiere decir esto que La última noche de Boris Grushenko supusiese una inmediata ruptura con el pasado, pero sí que ya comenzaba a notarse muestras de las dos corrientes, puesto que la separación definitíva llegaría con su siguiente película, la oscarizada Annie Hall (1977). En cualquier caso, aqui ya nos encontramos con una historia bastante mejor hilvanada, aunque en contraposición seguimos encontrñándonos con los gags absurdos (incluso al margen de algunos anacronismos totalmente intencionados), pero muchos de ellos, como ya digo, geniales. a recordar, entre otros, siendo imposible citar todos, cuando Grushenlo, herido en duelo en un brazo por su oponente, dispara al aire y la bala le cae en el otro brazo, dejándolo herido de ambas extremidades. Evidentemente, y del mismo modo que ocurre en los dibujos animados, en la siguiente secuencia, la boda de Boris con Sonja (que a pesar de no amarle se lo había prometido, pensaado que éste no tenía posibilidades de salir con vida), éste no muestra señal alguna en sus brazos de lo sucedido, y sinceramente, no importa lo más minimo, forma parte del juego.
Pero sin duda el gran punto fuerte de este film y donde a mi juicio mayor ventaja saca a sus primeras obras a falta de ver Bananas (1971) es en los diálogos. En una palabra, son brillantes. Poco importa que algunaos sean meros juegos de palabras u otros igual de absurdos que algunos gags, el hecho es que réplicas y contrarréplicas, incluso los monólogos de Grushenko (algunos mirando fijamente a la cámara en primer plano), son desternillantes, y aveces muy certeros.
Efectivamente La última noche de Boris Griushenko diferencia una nueva etapa de Allen, despidiendose a lo grnde con esta desternillante obra de arte contemporánea, que sumerge al espectador en destartalados diálogos gags imprevisibles, eso sí no fáciles de asimilar por aquellos espectadores de los que Woody Allen no sea de su agrado.


LAS COLINAS TIENE OJOS. (NUEVA VERSIÓN). La Familia Que Mata Unida Peremanece Unida. Bienvenidos a Un Espactáculo Brutal Y Escalofriante.

Seguro que esta nueva versión de Las Colinas Tiene Ojos habrá traído a la memoria de Wes Craven muchos recuerdos del año 1977. Cuando con tan solo 230.000 dólares, el apoyo de Peter Locke como productor y un guión firmado por él consiguió rodar una de las películas mñas representativas del subgénero del canibalismo que llegó a prohibirse en algunos paises. Con influencias de Freaks (1932) y de la Matanza de Texas (1974) y clasificada por algunos como terro-sucio, el impacto que produjo esta historia de serie B sobre una tribu coníbal permitió que el director comenzara a hacerse un hueco en la insdustria del cine.
Tras La Matanza De Texas 2004 se desató la fiebre de remake por clásicos de los años 70 y 80 apareciendo nuevas versiones de La Niebla, Terror en Amityville, La Profecía......muchas de estas arropadas ahora por grandes estudios. De ahí que la Fox recibiera con los brazos abiertos este proyecto de Alexandre aja y Wes Craven depués de que sugrgieran ciertas diferencias entre estos y Dimensions Films entornr al presupuesto del remake. Problema que supuso el punto final a una serie de congflictos que habían hecho peder a Wes el control de Cursed y del remake Pulse.
Alejaándose del tan trillado y clásico inicio impactante, sus responsables apuestan por un comienzo suave acompañado de una explicación para situarnos. Pese a tratarse de la clásica familia estadounidense, los personajes están muy bien trazados gracias a que los premeros cuarenta minutos son bien aprovechados para introducir a los sufridores protagonistas. El director de Alta Tensión no se limita a presentarlos simplementye como presas, sino que refleja las relaciones entre todos ellos. A la vez, va mostrando con sutiles signos a los mutantes, la malvada familia caníbal. Una astuta estrategia de Aja con la finalidad de despistar al espectador y del mismo modo elevar el nivel de suspense hasta el limite para adentrarnos depués en una odisea sin respiro.
A los excesos sangrientos tan caracteristicos en las road movies hay que sumarles también los momentos emoticos. El ataque a la familia todavía unida es de esos que ponen los pelos de punta. Los efectos especiales sensacionales, igual que la labor de maquillaje de Greg Nicotero y Howard Berger, que han trabajado en multidut de cintas terroríficas superándose en cada nuevo trabajo. Tampoco pasa desapercibida la banda sonora de Tomadandy que ambienta perfectamente situaciones de suspense, tensiuón y emoción. sensaciones que experimentareis gracias a Papá Júpiter y sus secuaces.
Con un inicio violento y unos créditos que recuerdan a "28 días depués", te pones en situacion enseguida. Una breve pero suficiente descripción de los personajes, que resulta bastante creíbles en todas sus reacciones a lo largo de la cinta, y la acción empieza enseguida. Bajo la mano de alexandre Aja, el ritmo no decae en ningún momento y ha conseguido mantener el mismo buen nival que demostró con "Alta Tensión". Mutilaciones, disparos, abusos, quemados en vida, deformidades, desgarros....El repertorio se hace grande a la hora de horrorizarnos, algo que consigue sin el mayor esfuerzo a simple vista. También consigue sus momentos de tensión agarrotadora, pero en general, es el gore la que reina. Angustia y asco van relevándose en las secuencias a sentir.
La elección del dirctor frances alexandre aja fue bastante apropiada, en vista de que "Alta Tensión", su cinta previa, consiguió un buen balance de tensa narrativa con grotesca violencia. Bajo su dirección, "Las Colinas Tienen Ojos" sigue puntillosamente los clichés del subgénero, pero al menos busca alejarse lo suficiente (particularmente en sus personajes) para simular innovación. No todos los personajes son agradables, pero al menos resultan creíbles. Su evolución es consistente y están interpretados por actores de moderado talento, auqnue ninguno resalta particularmente, Los mutantes cumple en su propósito y son en gran medida el resultado del excelente trabajo del estudio de efectos especiales KNB, Como simpre, Kurtzman, Nicotero y Berge mantienen sus elevados estándares de técnica y creatividad.
El guión está razonablemente bien estructurado, aunque en más de una ocasiópn se nota la autocensura de los guionistas. Obviamente querían crear algo genuinamente perturbador y agresivo, pero las tácitas ataduras de un estudio hollywoodense seguramente cortaron las alas de los escritores, particularmente en lo que se refiere a la violencia y a ciertos puntos de la trama que se resuelve de forma demasiado conveniente; sólo en esos momentos tropieza el libreto, que hasta el momento había fluido natural y ferozmente.
Además de eso, no encuentro grandes fallos en "Las colinas tiene ojos", sin embargo, su principal problema es el que mencioé al principio: llega demasiado tarde. Creo que es tan buena o mejor que la original, pero luego de tantas películas recientes que cuentan una historia similar, no hay realmente nada nuevo en este refrito, con la posible excepción de la notables localizaciones marroquies. Hubiera sido mucho mejor que Alenxandra Aja creara su propia historia en vez de reciclar el semiclásico de Wes Craven. No obstante, aplaudo su esfuerzo y respeto su intención de regresar la sangre y la violencia a un género que parecíoa haberlo perdido. Puedo recomendarla para aficionados completistas y para gente que no haya visto alguna de las recientes cintas similares. Quizás sólo ellos la encotrarán marginalmete innovadora. No obstante, espero que su moderado éxito le de la oportunidad a Aja de regresar con algo más personal y relevante.
El direcotr no se corta un pelo y la película es gore y brutal, chorrea sangre, profusa en hachazos mutilaciones, visceras que afloran como geiseres, y acción mucha acción. La primera hora de la película es suave como ya he dicho, hasta que al padre de la familia, cual reo de la inquisición se va al otro barrio con los pellillos chamuscados. Entonces es cuando la película coge ritmo y fuerza y se sucede la venganza del hasta entonces pacífico padre de familia llamado Bukowski (no confundir con el poeta que escribió Factotum), que se empleará a fondo para recuperar a su bebé.
La película no es una vulgar colección de efectos especiales, ni falta qie le hacen a Aja, los tiros o mejor dicho los hachazos van por otra parte. Aja explota la vena más macarra, la violencia ciega y en este caso justificada cuando Bukowski, ve que sus seres queridos mueren a manos de unas violentas y deformadas criaturas que han mutado como consecuencia de las pruebas nuvleares que el Gobierno americano hizo al tiempo que negró, en esas tierras.
Es superior con creces a la infinidad de peliculas de suspense o terror que pueblan las carteleras. Habrá a quien lñas violaciones y el toque gore le desagrade, pero esta película es una joyita, sangrante, esos si, pero una joya.
Lastima que la segunda parte destroce todo lo construido con esfuerzo por este remake de wes Craven, "El retorno de los malditos", dad tiene que ver con esta buena cinta de susense que te mantendrá pequeda al sillón como el belcro.


POSESION INFERNAL. Una Película Gore De Sam Raimi Converdita En Film De Culto.

Cuatro amigos, un equipo de 16 mm, un ínfimo presupuesto, un montón de jarabe de maíz y muchísimoa ilusión y entusiasmo....¿El resultado? Una de las obras más salvajes y de mayor culto de la historia del terror comtemporáneo.
Cuenta la leyanda, que el joven San Raimi de la Universal de Michigan, lo primero que hizo al llegar a esa apartada cabaña, fue colgar un poster de "Las Colinas Tienen Ojos".
Lo hizo para acordarse en todo momento del rodaje de quién era su maestro, así saber en todo momento lo que quería hacer. Pero después de contemplar las posibilidades de aquellos solitarios y sobrecogedores bosques de la tierra de Jack Daniels, lo rasgó un poco en modo desafiante. Y ese fue el primer paso hacia la frenética carrera de tres duros meses de rodaje para realizar semejante locura gore, y la razón de su resultado.
Puesto que entre lo mejor de la película cabe destacar su ausencia de normas. Un sinfin de barbaridades, sangre y posesiones desmelenadas contadas con un histérico ritmo trepidante. al más puro estilo cartoon.
Y los mismo monstruos, una desmelenada mezcla de Reagan y zombie salvaje, envueltos en una atmosfera puramente lovecraftiana.
No obstante, si en algún momento luce alguno de los tópicos del cine de terror, como las neblinas o el viento, lo hace con efectivi brillantez (aunque según se dice, la maquina de humo artificial iba a todo trapo y sobrevivió de milagro). Igual ocurre con la cuidada puesta en escena como con el legendario uso de la cámara subjetiva que nos pone no solo en situación de esos demonios kandarianos, si no que acabamos teniendo la sensación de que el lugar tiene vida propia. Y la infinidad de travellings-suicidas-motorizados, o los muchos contrapicados, hacen que ver "Posesion infernal" sea como subirse a una montaña rusa de sanguinolencias y piruetas macabras,as que una película de terror convencional.
Un título clave del cine gore, subgénero de terror que presciende de todo tipo de sutilezas e insinuaciones a favor de la más rutinaria y fácil muestra de vísceras y demás secrecciones internas, con el objetivo de provocar repugnancia, asco y estupefacción con sus songrientas y grotescas imágenes.
"posesión Infernal" supuso el descubrimiento cinematográfico de sam Raimi, cuyo espectacular sentido visual servió para enslzar sus propuestas de lugares comunes, efectismos gratuitos y previsibilidad en el asunto, amalgamados en una película barata con trama de escasa enjundia para conformar un clima de miedo mediante una situación aislada con unos caracteres afines en su tipoligía al espectador medio.
Elementos raramente invariables en este tipo de productos; casa en un paraje bien apartado, preferentemente en un entorno natural, chicos y chicas de buen ver que se las pintan muy felices y terminarán pasándolas canutas y psicópatas o espíritu demoniaco de voces susurrantes y malos modos de acercamiento.
Abundancia de hemoglobina y mondongos a tutiplén en una historia ainexistente (se sustenta en la ssituaciones de escaso desarrollo), personajes planos y diálogos de risa, lo que proporciona una de las valías del film, el carácter cuasi caricaturesco del proyecto que hace mixturar el terror con el humor, sea éste consiciente o inconsciente.
Posesión Infernal tiene ese entrañable aspecto de la serie B que ya no se ve en el cine actual, donde lo que antiguamente se conseguía artesanalmente hoy se consigue a base de efectos digitales.
Desde el primer momento hay una atmosfera de suspense y esto es algo que no se pierde hasta que empiean a ocurrir las terrroríficas escenas que forman la parte principal de la película. Las tomas subjetivas, primeros planos y la inquietante ambientación son elementos muy propicios para conseguir en el espectador además de una tensión constante más de un susto en momentos inesperados. Si a eso unimos que los protagonistas parecen no tener sentido del miedo y como suele pasar, se meten en cualquier lugar sin pensar en los peligros pasibles, pues el terror está garantizado. En este tipo de películas la primera duda es quien será el que muera antes.
Los principales creadores de este ralativo éxito com película de culto son San Raimi, el director, que también ha escrito el guión y Bruce Campell, el protagonista, que ademas es productor ejecutivo. Ambos han seguido trabajando mucho depués de estos titubeantes inicios y han vuelto a coincidir en varias ocasiones más. Forma una trilogía junto a Evil Dead II: Terroríficamente muertos (que se inicia con el final de esta) y El Ejercito de las tieneblas (Army Of Darkness).
Rectificar es de sabios. esta película es lo que podríamos llamar un "premake", y es que tiene dos secuelas que, en realidad, no resultan ser tales secuelas aunque lo parezcan. No nos dejemos engañar: "Posesión Infernal 2" no es una segunda parte, sino que es en realidad la primera parte. "Elñ ejercito de las tinieblas" no es, contrra lo que pueda parecer, la tercera parte, sino la segunda. Y la película que estoy tratando no es en realidad primera prte de nada, puesto que se ve ninguneada en la trilogía que, en verdad, no es trilogía ni es nada. Unpoco raro esto que digo ¿no?. Pues mucho más extraña es la película.
No busquemos las rarezas en el argumento. Un grupo de jóvenes se dispone a pasar un fin de semana en una cabaña aislada en el bosque, pero una presencia maligna los va asesinando uno a uno, poseyendo sus cuerpos y transformandolos en graciosos zombies. Lo hemos visto millones de veces y , no nos engañemos, lo volveremos a ver otro millón más. La historia se desarrolla a trompicones, elguión muestra un ttal desprecio por el término sutileza, los personajes no tienen profundiad...a todo esto se encuentra uno acostumbrado en este tipo de películas. ¿Que tiene, pues, de diferente esta película con respcto a tantas otras. Pues que hay algo muy dificil de explicar en la atmósfera creada en Posesion Infernal que podruce la sensación de estar viendo una película de otra dimensión, con una lógica muy distinta a la de nuestro universo. Lo normal ante una película mal hecha, y está lo es, es que se logre la necesaria complicidad con el espectador y éste no se crea la película y por lo tanto no se implique en ella y genere indiferencia.
En este caso, sin embargo, se va más allá. El caos que empapa toda la historia es tal, que en lugar de causar indiferencia, aturde el entendimiento. Es una experiencia inefable, yo me encontraba viendo la película mientras me preguntaba: ¿Pero qué demonios es esto que estoy viendo?".
Hay una secuencia que creo que ilastra esto último mejor que ninguna otra. Unos de los chicos forcejea con un zombie que, si no recuerdo mal, blande un lapicero. De fondo, como si la cosa no fuera con él, se ve a otro de los protagonistas sentado en un sillón observando impertérrito la escena. Eas alucinante, créanme.
La película visionada ahora en nuestros tiempos se puede decir que es simplemente el aprendizaje de un equipo nobel hecha con toda la ilusión del mundo, pero que en su día fue tremendamente terrorífica, recuerdo que era mencionar su nombre y recordar los ojso de la primera poseída de los jóvenes la cual encierran en el sótano. Una verdadera obra de culto del género de terror gore que tiene su lugar en el cine y la tendrá durante muchos años más.


domingo, 11 de mayo de 2008

SPEED RACER. Posee Una Estética Propia, Que Sin Duda Marcará Una Época.

"Speed Racer" es la adaptación con personajes reales de la serie animada Macht Go Go. al venderse los derechos a TransLux para la versión en inglés, la serie paso a llamarse "Speed Racer". Despues de 52 episodios originales, llegaron nuevas secuelas como "Las nuevas aventuras de Meteoro"y "Speed Racer X". Aquí en españa se conocía como "Meteoro". El caso es que esta serie de los años 60 ha dado el salto a la grn pantalla gracias a los hermanos Andy y Larry Wachowski, los responsables de la trilogía MATRIX. Con esta película, los hermanos planean volver a revolucionar el cine de ciencia ficción al incorporar elementos del estilo de "Sin City" y "3OO". Antes de que los responsables de "Matix" decidieran llevar a cabo la adaptación, se habló de otros posibles direcotres para desarrollar el filme. Entre ellos se encontraban Julien Temple, Gus Van Sant, Alfonso Cuaron y Hype Williams, aunque finalmente, la responsabilidad ha caído sobre los Wachowski. El actor Emile Hirsch "La vecina de al lado", fue el primer seleccionado para participar de esta súper producción realizando el papel protagonista de la versión cinematográfica de la serie. Más tarde se supo que los hermanos Wachowski habían fichado a Jhon Goodman y Susan Sarandon como los padres de Seed en el reparto. En el mes de abril de 2007 se dio a conocer que Christina Ricci habia sido elegida para que acompañe a Emile Hirsch en el papel de Trixie, la leal y valiente novia de Speed.
También les acompaña el televisivo Matthew Fox. Aquellos amantes del anterior trabajo de los directores no encontrarán en este nuevo filme algo semejante al gran trabajo conseguido en "Matrix". "Speed Racer" funciona como estallido visual y como una película para toda la familia con moraleja incluida. Un filme correcto, visualmente espectacular que ilusionará a los más pequeños de la casa, aunque los fans de Matrix se queden con ganas de más. Lo peor: el hermano menor de Speed Racer.
Es innegable que con la primigenia Matrix, Andy y Larry Wachowscky revolucionaran comletamente el cine. Y no sólo al innovar en el aspecto visual u estético y dar un significativo avance a los efectos visuales, sino que aportaron un nuevo concepto y una nueva dimensión al cine.
Cinco años depués, y obviando V de Vendetta, los hermanos Wachowsky vuelven con Speed Racer, un nuevo film en el que llevan una vez más a la práctica su filosofía de anteponer el espectáculo a sobre todas las cosas, aún incluso sobre la historia que se pretende contar. En Speed Racer, la historia no es más que una mera excusa para ofrecer al público un derrohce de adrenalina y emoción, pero sin sentido alguno. Y es que si a una historia tan burda (ojo al personaje del odioso niño pequeño y su chimpacé), evidente y previsible se le une una concepción del cine que dicta que las secuencias de acción deben estar rodadas de tal manera que confundan, abrumen y mareen al espectador, el resultado no puede ser bueno. Y es que hay secuencias en las que uno se pierde y es incapaz de asimilar lo que está viendo por los continuos vaivenes de la cámara y la obsesiva búsqueda de los Wachowsky por los ángulos imposibles. Eso sí, hay que reconocerles a andy y Larry Wachowsky que han vuelto a dar en la diana, visualmente hablando, y es que Speed Racer posee una estética propia que sin duda marcará una época. Dotar a la película de ese aspecto psicodélico y retro al mismo tiempo que se emplean las más modernas técnicas y efectos visuales es digno de alabar.
Con Speed Racer, los hermanos Wachowsky se superan al ofrecer al espectador un nuevo delirio visual, una orgía de adrenalina y psicodelia tan vacía como cargante. Para todos aquellos a los que les guste ir al cine a ver un espectáculo visual y poco les importe algunos detalles tan poco relevantes como si hay detrás una trama o no, sin duda, Speed Racer es su película.
Los adultos necesitarán mucha paciencia para soportar las aventuras inocentes y trillandas del joven Speed Racer en pos del campeonato mundial de automovilismo en un tiempo y un espacio utópicos, con el apoyo inondicional de su familia y su novia Trixie, y la oposición feroz de un magnate para el que las carreras no constituyen más que otro negocio.
Historias de perseverancia ante la adversidad, de superación de traumas del pasado y de victorias en el último minuto ya se han visto miles de veces, tanto en el género deportivo como en el juvenil, o en las mezclas de ambos. A los Wachowsky no les importa reiterase en los mismos tópicos, y hacerlo desde una perspectiva tan naif que cualquiera con más de doce años llegará a sentir incomodidad.
Es estética del film, que como ya avisan los títulos de créditos iniciales responde a la de un calidoscopio, parece en congruencia con lo expuesto haber surgido dela caja de lápices de un chaval, y en su absolutimos pop y colorista llega a abrumar.
Se trata de un trabajo técnico de primer orden aunque, como sucede con otros blockbusters, nos preguntamos si de verdad merecía la pena gastarse ciento veinte millones de dólares cuando a los destinatarios naturales de la película se les escaparán el noventa por ciento de los guiños (a James Bond, Dick Tracy, Blade Runner, Cars y un largo etcétera), los homenajes formales a la serie original y otros enrevesados recursos empleados.
Es aquí donde empiezan a surgir las dudas sobre la pertiencia de la pelícual. ¿Resulta lógico circunscribir la propuesta a los más pequeños para luego sumirla en una complejidad narrativa como la de sus primeros minutos, en los que se alternan varios tiempos y puntos de vista sobre hechos de cierto dramatismo?. ¿Qué sentido tiene, más allá de seguir cimentando la actitud antisistema de los Wachowski, dejar que durante minutos el villano de Speed Racer se explaye a gusto, hasta el extenuación, sobre los chanchullos de la cultura corporativa?.
¿Es amortizable artísticamente volcerse en una estética que termina por ser en los momentos álgidos casi abstracta, poco más que luces y colores, cuando el sistema de produción y exhibición en que se inscribe la película inhidirá de verla precisamente a quienes mejor podrían apreciarla?. De estas irresolubles cuestiones, tan propias de la actual cultura de masas, se deduce la tragedia esencial de Spped Racer: demasiado tonta para adultos, demasiado sofisticada para los niños, demasiado pendiente del espectáculo como para ser entretenida, y demasiado convencional finalmente en su formas como para soslayar la decrepitud de lo que nos cuenta. No sabemos si la película fracasará o no en taquilla, pues quizás encuentre su nicho entre el target de menos edad, pero el sexto sentido nos transmite malas vibraciones.






ALGO PASA EN LAS VEGAS. Una Comedia Romántica Para Pasar El Rato.

El semidesconocido Tom Vaughan dirige a Cameron Diaz y ashton Kutcher en "Algo pasa en Las Vegas",la nueva comedia romántica escrita por Dana Fox, firmante de "El día de la boda".
Joy Y Jack han tenido un mal día. Ella, pija, prefecionista, y bolsista, ha sido abandonada por su prometido. a él, despreocupado y desordenado montador de muebles, le han despedido su propio padre. Cada uno por su cuenta decide ir a desahogarse a Las Vegas, donde se acaban conociendo, emborrachando...y casando.
Justo antes de anular su matrimonio, y tras una bronca en la que deciden no querer saber nada el uno del otro, con una moneda de Joy Jack gana el jackpot en una máquina tragaperras. ¿A quién le corresponden los tres millones de dólares?. Un juez lo decidirá en seis meses, periodo durante el cual les obliga a convivir y a esforzarse para que su matrimonio funcione....
Ciertamente, para todo aqél que no sea un devoto fan de las comedias románticas americanas o de alguno de los actores protagonistas, ver esta película supone un gran desafío, pues yendo directos al gran, no tiene absolutamente nada nuevo ni original, siendo su devenir tan fácilmente adivinable como si de una reposición ya vista mil y una veces se tratara.
Además, consta con un tramo inicial literalmente desesperante, donde un agotador montaje videoclipero se esfuerza en confundir y marear todo lo posible, haciendo que más de uno resople en su butaca ( o se marche de la sala si se tiene realmente poca paciencia) ante tan terrible trip por Las Vegas.
Afortunadamente, el suplicio termina pronto, y ya de regreso a Nueva York la película se tranquiliza y adopta unos modos mucho más al uso en este tipo de producciones. Y no solo eso. Conforme se va desarrollando, "Algo pasa en Las Vegas" comienza a mejorar paulatinamente, al ritmo de unos gags cada vez más atinados que hacen olvidar por completo los iniciales, completamente desalentadores.
Y al final, lo que queda es una comedia romántica que pese a su escasa originalidad, mira por dónde, acaba convirtiendose en un entretenimiento perfectamente disfrutable, si uno va con las expectativas a su debido nivel.
Gran partd del culpa la tiene sus dos actores, que se desenvuelven con total soltura en un género que dominan a la perfección al ser el principal exponente de buena parte de su filmografía.
No cabe duda de que Diaz y Kutcher forman una pareja con mucha química en pantalla, y tanto las escenas puramente románticas como los enredos y argucias que cada uno planifica por separado para hacerla la vida imposible al otro arrancanrán más de una sonrisa ( y alguna que otra risa) al más escéptico de los espectadores. Mención a parte merece la banda sonora, que sin destacar en absoluto supone una muy cuidada mezcla entre las melodías más típicas y canciones de Mika o Jet, que resucitan un poco la película cuando esta comienza a decaer.
Poco más queda por decir de esta suerte de guerra de los Rose edulcorada. "Algo pasa en Las Vegas" no es más que un entretenimiento en la línea de "La Boda de mi Mejor Amigo" (aunque sin acercarse si quiera a ella) y similares. Ni revoluciona ni reaviva un género que sigue necesitando un buen pelotazo, pero constituye una buena opción para todo amante de las comedias románticas, o para el que, simplemente, quiera ir al cine a distraerse y pasar el rato. Eso, y que Cameron Diaz está absolutamente radiante.


EL HOMBRE ELEFANTE. Una Dirección Elaborada Y Químicamente Perfecta.

Hay un tipo de películas que, por su emotividad, son capaces de ponerte un nudo en la garganta y de hacerte llorar. A este género, que por lo demás menudea, pertenece "El hombre elefente", del excelente realizador David Lynch. ëste fue su segundo largometraje, y con él dio un salto cualitativo tanto en medios disponibles como en renombre de los actores a su servicio. Su primera incursión en el cine, excepción hecha de los cortometrajes "La abuela" y "El alfabeto", fue "Cabeza Borradora", hipnotizante filme rrodado con escaso presupuesto y exuberante imaginación. En él están contenidas todas las claves para entender su ubérrimo universo conceptual. Con "El hombre elefante" Lynch se reveló como uno de los directores más talentosos del momento. Fue una tarjeta de presentación deslumbrante que pronto concitó el interés de los productores más destacados. Uno de éstos fue el avanzado Dino de Laurentiis, que le confió la adaptación de la popular novela de ciencia ficción "DUNE", de frank Herbet, Todo el prestigio que había cosechado con su anterior película lo dilapidó con ésta, que fue un sonoro fracaso, más de público que de crítica pues DUNE sin duda es una obra maestra. Hoy en día "Dune" está considerada como una película de culto, pero en su momento le valió el estigma de director peligroso para cualquier produccción de elevado presupuesto. Lynch no levantaría cabeza hasta "Terciopelo Azul", filme que le devolvía a sus raíces. Aunque colaborase en el guión de las adaptaciones, no se sentía a gusto con una historia que no era suya. La reducción en el metraje que le impuso el draconiano Dino de Laurenttis no sólo privó de sentido a la megalómana "Dune", sino que además le hizo recapacitar sobre la idoneidad de volver a trabajar por encargo. No ha vuelto a hacerlo desde entonces, para su bien y para el de todos los que admiramos su genio.
Como he dicho más arriba, "El hombre elefante" fue un encargo que Mel Brooks hizo a David Lynch por mediación de su socio Stuart Cornfeld, epatado tras la visión de "Cabeza Borradora". Es de justicia señalar en este punto que el primero en descubrir el talento del director de Montana fue Stanley Kubrick, que consiguió asistir a un pase de la singular ópera prima en su reducido circuito de exhibición y quedó fascinado. LLegó a decir que era la mejor película que había visto. Como no podía ser de otra manera, Lynch recibió estos elogios muy complacido, tanto más por cuanto que procedía de uno de los cineastas que más veneraba.
A pesar de ser una encomienda, la temática que aborda "El hombre elefante" es tan cercana a las fantasías que pueblan el imaginario de Lynch que casi puede considerarse un proyecto personal. En la elaboración del guión participaron, además de él, Eric Bergren y Christopher De Vore, y se piensa que hubo incluso aportaciones apócrifas de Brooks, algo que no creo que gustase en exceso al director.
Su gestación a escote, empero, no fue óbice para que el guión se tradujera a unas imágenes de una crudeza sensible, si se me permite el oxímoron. A tal efecto contribuyó, obviamente, la espléndida fotografía en blanco y negro de Freddie Francis, camarógrafo que posteriormente volvió a trabajar a las órdenas de Lynch en "Dune" y "Una Historia Verdadera". La recreación del Londres victoriano fue exquisita, un trabajo de orfebrería sólo igualado por Coppola en "Dracula de Bram Stoker", donde, eso sí, el lujo resplandecía como una patena frente a la sordidez de una cloaca.
Siendo aún un pricipiante, Lynch no estaba en situación de enfrentarse a la productora, así que tuvo que transigir más de lo que le hubiera gustado. Se encontró con numerosas dificultades durante el rodaje que le atoraron y le sumieron en una depresión. Tras varios atascos creativos, sopesó la posibilidad de abandonarlo, pero al final se impuso su tesón y sacó la película adelante. su trayectoria prefesional estuvo pendiente de un hilo. Por fortuna, superó ese bache. Puede que para un realizardor de su exigua experiencia una película como ésta fuera un desafío prácticamente insuperable. Eastoy seguro de que cualquier otro en su lugar no habría conseguido finalizar el rodaje o, en caso afirmativo, de enhebrar una obra tan conseguida.
"El hombre elefante" es, quizá, la película más triste que he visto, y lo que ahonda la aflición que produce su contemplación es que John Merrick, el ser deforme que causaba la repulsión e inflamaba el morbo de cuantos le veían, existió de verdad. Hace poco se ha descubierto que su nombre real era Josep Carey Merrick, y aunque inicialmente se pensó que la extraña enfermedad que alteró de forma tan horrible su anatomía era la neurofibromatosis, las teorías más recientes apuntan a que pudo padecer un mal llamado síndrome de Proteus. Por supuesto, el guión aúna anécdotas verídicas con otras ficticias. Algunos de los otros personajes que aparecen también existieron, com el doctor Frederick Treves, También es cierto que Merrick gozó de una gran popularidad en su tiempo. Era poco menos que una leyenda, pero ¿quién quiere para sí una fama adquirida de esa manera?. Otro episodio extraído de la realidad es que recibió la visita de la princesa de Gales, y que se le asignó una vivienda en el London Hospital. ahora bien, la mayor parte de los sucesos truculentos que le sobrevienen en el filme forman parte de exhibirse como una atracción de feria partió de él, ya que, dadas sus condiciones físicas, estaba incapacitado para desempeñar cualquier trabajo. así las cosas, no fue sometido a tantas sevicias y vejaciones como se ven en la película, aunque bastante sufrió con tener esa apariencia.
John Hurt aceptó el reto dee encarnar al hombre elefante (así se le conoció en vida), y cuajó una interpretación soberbia. La exposición diaria a las abrasivas sesinos de maquillaje debió de ser un tormento para él, pero estas pejiqueras le reportaron, a la postre, el papel más importante de su carrera, que le valió el reconocimiento unánime de la crítica. aspectos a destacar de su interpretación son, por un lado, la manera de andar entre coja y gibosa a imitación de un ser contrahecho y, por otro, la peculiar pronunciación nasal y gangosa, ya que Merrick estaba aquejado de una bronquitis crónica. El doblaje al español es magnífico, y el actor que puso la voz al hombre elefente merece mis felicitaciones.
En el capitulo de interpretaciones también Anthony Hopkins, en el papel del doctor Frederick Treves. Dota de una gran humanidad al personaje, como se observa en la secuencia que ve por primera vez a Merrick, con las lágrimas asomando a sus ojos. Es el primero que le trata con dignidad, como a un ser humano, si bien desde la distancia que separa al doctor del paciente. Siempre se dirige a él con la fórmula del usted. al principio su piedad se adultera con un inconsciente deseo de asombrar a la comunidad científica con su descubrimiento para así conseguir reputación y prestigio. Aunque los medios que utiliza no son comparables a los del incuo Bytes (un excelente Freddie Jones, bien caracterizado con su barba hirsuta y su pelo híspido de alardes entrecanos), su "dueño", lo cierto es que comparte su fin, que no es otro que servirse de él par obtener beneficios. esta perversa teología le sume en profundas cavilaciones y le lleva a plantearse si el beodo y cruel Bytes no estaba en lo cierto cuando le acusó de ser como él. Desde el instante en que reflexiona sobre la naturaleza de su relación con Merrick, su lado humano y altruista prevalece sobre el interés puramente médico.
Aunque a casi todos los espectadores lo que más les conmueve es esa secuencia en la cual el hombre elefante es perseguido y arrinconado por una jarca de curiosos y morbosos ( a mi entender, un sutil homenaje a "M. El vampiro de Düsseldorf". en que, acezante y derrengado, les exclama: "Yo no soy un monstruo...Soy un ser humano...Soy un Hombre", a mí lo que más me impresiona son las palabras del doctor Treves antes de saber que puede habalr: "Es un imbécil, un comleto idiota, Roguemos a Dios que así sea". En verdad, la consciencia de la propia monstruosidad es lo más horrrible que alguien puede llegar a sentir y, de esta manera, el malévolo y avaro vigilante nosturno (Michael Elphinck), epoleado por su ruindad, dsifruta en compañia de su improvisado circo poniéndole un espejo a Merrick para que observe su rostro deforme y grite de espantado. El desgraciado hombre elefante pasa de una representación a otra: empieza en una feria ambulante, luego es exhibido como una curiosidad científica y más tarde vuelve a ser mostrado como una atracción de barraca en el mismo hospital. No llega a encontrar la calma que ansía. Cuando mejor se advierte que el aspecto exterior no es sinónimo de catadura moral es en ese momento en que los dipsómanos y las putas que han pagado la entrada al vigilante se arremolinan, con sus muecas obscenas y sus palabras soeces, en torno al desdichado objeto de contemplación. si la cara fuera el espejo del alama, estaríamos todos los días en Carnaval.
Es curioso fijarse en la terminología que los diferentes personajes, especialmente los más desaprensivos, emplean para referirse a Merrick. Bytes le llama "fenómeno" (En ingles Freak), término al que elide la particula "de la naturaleza". Está claro que en esta elección pesa su vinculación al mundo del espectáculo. El vigilantem, en cambio, obvia cualquier circunloquio o eufemismo y le designa con el nombre de "monstruo". Como bien le replica Treves, el monstruo es él, que es quien realmente tiene un trastorno de la conciencia, pues considera que no hay nigún mal en las humillaciones que le inflinge al hombre elefante. Desde luego, su acto más infame en cuando le arroja una moneda después de haberle rociado de alcohol y de oprobio, en generosidad por las pingües ganancias de la noche. Cuesta creerlo, pero existen personas tan estragadas por la avaricia que han perdido los escrúpulos, y que son capaces de vender a su abuela por un plato de lentejas.
Sin embargo, no todos los personajes con los que se cruza el hombre elefante son malvados. También tiene la oportunidad de conocer a la Srta Kendall (una Anne Bancroft que derrohca empatía), eminente actriz de la escena londinense que pronto reconoce la nobleza de alma qu hay oculta tras esa apariencia tumefacta. Ella es la artífice de que cumpla varios de sus sueños: primero, recibir el beso de una mujer (pues Merrick es un romántico Y Kendall, que lo sabe, le regala y recita con él unos pasajes de "Romeo y Julieta"), y segundo, ser presentado oficialmente en sociedad al asitir como invitado de honor a su última representación teatral ( esta véz es un espectador más, no el centro de todas las miradas).




EL BUEN HIJO. El Mal En Estado Puro No Conoce Edad.

Arriesgado cambio de imagen de Macaulay Culkin. El encantador protagonista de Sólo en casa aparece en esta película como un peligroso psicópata coninstintos asesinos. Nada menos. El caso es que vuelve a demostrar que es un gran actor. Su duelo interpretadito con Elijah Wood - el otro gran niño prodigio de Hollywood - es absolutamente electrizante y es la principal aportación de este duro pero interesante fil de terror psicológico.
Henry (Macaulay Culkin) es un niño de 12 años muy inteligente y aparentemente cariñoso, pero oculta oscuros secretos. Su macabro sentido de la diversión saldrá a la luz cuando se instale en su casa su primo Mark (Elijah Wood) para pasar con su familia el invierno. Poco a poco, Mark descubre lo que los adultos no comprenden. Pero nadie le hace caso: todos sus temores los ven como traumas porvocados porl a reciente muerte de su madre. Lo cierto es que Henry intenta matar a su propia hermana, interpretada por Quinn Culkin, que también lo es en la vida real.
El guión del novelista británico Ian McEwan es verdaderamente dantesco; pero sus evidentes excesos- cargado de referencias psicoanalísticas - no rebasan nunca los límites clásicos del género de terro en que se enmarca.
En este sentido, el film tiene bien perfiladas sus coordenadas morales - queda claro quién es el bueno y quiém es el malo -, aunque no cale mucho en las motivaiones de Henry, que vendría a ser como la encarnación del mal en estado puro.
En cualquier caso, se ofrece el oxigenante contrapunto de Mark - magníficamente caracterizado por Elijah Wood -, verdadero protagonista de la historia. Será él quien acabe apropiándose, con su inquebrantable honestidad, el título de Buen Hijo que encabeza la película.
Joseph Ruben lleva a cabo una realización eficaz, con la que consigue acelerar la intriga hasta el alucinante desenlace. Sus recursos fílmicos no son muy originales: se atiene a todo momento a las lecciones de suspense del maestro Hitchcock. Pero todos ellos están bien empleados y estructurados. E, incluso, a través de ellos consigue unas cuantas secuencias dramáticas de gran intensidad, magníficamente montadas.
En fin, una buena película para pasar un buen mal rato, en la línea de La mano que mece la cuna. Desde luego, hará las delicias de los aficionados al cine de intriga y terror, un género en el que desde hace años escasean los títulos interesantes. auqnue, por su violencia, el Buen Hijo va destinada claramente a un público adulto.
La escena cumbre de la película fue rodada en Paradise Head, un pintoresco acantilado con una caída de 40 metros grabada completamente sin efectos especiales, la secuencia entera fue de hecho interpretada por especialistas y las jóvenes estrellas de la película Maculay Culkin y Elijah Wood.


jueves, 8 de mayo de 2008

EL COLECCIONISTA DE AMANTES. No Es Nada Del Otro Mundo. Pero Sin Embargo La Recordarás.


Este thirller sigue la estela de títulos como El Coleccionista, de William Wyler, y de otros más recientes como El Silencio De Los Corderos, de Jhonathan Demme, o CopyCat de Jon Amiel; pero de modo más convencional, a veces algo perezoso, con soluciones poco creíbles.
Gary Fleder (Cosas que hacer en Denver cuando estás muerto) prometía más a la hora de dirigir una historia inquietante. Aparte de las briosas escenas en un bosque y de la magnífica interpretación de Morgan Freeman (da alma a un personaje muy poco definido), poco más presenta el film en su haber.
Alex Cross (Morgan Freeman) es un psicólogo forense de Washington que tendrá que viajar hasta una localidad de Carolina del Norte llamada Durham cuando le comunican que su sobrina Naoimi (Gina Ravera) ha sido secuestrada. Colaborando con la policía local, Cross se ve involucrado en un caso que tiene como punto de mira un psicópata que se hace llamar Casanova y que secuestra a bellas e inteligentes mujeres. Una de ellas es la doctora Kate McTiernan (Ashley Judd).

La trama del film, ue adapta una novela escrita por James Patterson, no sobresle demasiado por su originalidad ni su creatividad pero el estiloso sentido visual de su director, Gary Fleder, logra que la atmósfera, el suspense y la intriga semantenga, especialmente en su primer tramo, con una intensidad aceptable y un tono logrado pero derivativo, con un enfoque fotográfico cercno a "SEVEN", película que junto a "El Silencio De Los Corderos" son las dos cintas inspiradoras para Fleder en su proceder cinematográfico.
Al margen de carecer de singularidad propia, la eficaz construcción de planos y el virtuoso empleo del montaje, empleados con eficacia para la definición emocional del momento de la situación o el/los personajes, consiguen deparar algunos pasajes bastante disfrutables.

La película detectivesca, que contiene en su desarrollo un escaso análisis psicológico en sus principales caracteres y la base de un simple whodunit como motor del asunto, está bien interpretado pero carece de magnitud por basarse en un guión lleno de tópicos y pequeñas taras que tambalean un conjunto predecible, el cual va perdiendo fuelle al mismo tiempo que su metraje avanza.
En una película de asesinos inteligentes, el verdadero juego está en el duelo entre el detective y su presa. En lo mejor del género policiaco, se estableció como norma que el autor dejaría siempre pistas al lector para adivinar la conclusión antes que el detective. Ese es el juego en el que debe basarse una película de este género.
El coleccionista de amantes se une el tipo de películas que no siguen esta regla. Formalmente parece que sí, que podemos seguir al detective en su búsqueda de pistas, pero este camino se rompe en el punto más débil de la investigación. Avanzamos con Alex Cross hasta un momento en el que, no sabemos cómo, acierta con la droga que le han suministrado a la doctora McTiernan. No es un descubrimiento u uno consecuencia lógica, sino una iluminación basada en un diagnóstico muy poco preciso. Como por arte de magia, sabe que la droga es el sistol.
Desde luego El coleccionista de amantes no pasará a la historia del género de películas de serial killers, pero si deja un regustillo en la mirada del espectador que hace no borrarla de la mente y aceptando todos sus defectos los olvidamos en pos de una trama perfectamente previsible pero cautivadora al mismo tiempo, gracias al estilo visual de Fleder que hace reconocer una atmósfera como terorífica con unows simples toques de luz.

C O P Y C A T. Un Thriller Impactante. Unas Maravillosas Interpretaciones.


Uno de los Thrillers más aclamados por la crítica de los últimos años. "Copycat" es una absorbente película de suspense sobre la inquietante persecucinón de un asesino en serie, cuyos crímenes son una copia exacta de los asesinatos más escalofriastes de la historia, todos ellos cometidos por notorios asesinos en serie del pasado.
Una ambiciosa detectiva de homicidios de San Francisco (Holly Hunter) y una experta psicóloga criminalista (Sigourney Weaver) tratarán de juntar las piezas de un complicado puzzle, que les irá acercando cada vez más a un peligroso criminal que tiene la destreza de actuar siempre un paso por delante de ellas, dejando tras de si brutales asesinatos. Pero cuando éste se da cuenta de que está siendo acorralado, ellas se convierten en su próximo objetivo. Comienza la cuenta atrás y si no le paran a tiempo, ellas se convertirán en las víctimas de su propio asesinato.
El acecho al personaje de la psiquiatra es (junto a la morbosa recreación de los crímenes más celebres de psicópatas como el estrangulador de Boston, el hijo de Sam o el carnicero de Milwaukee) el elemento visual más llamativo del filme. Helen vive encerrada en un apartamento high tech, trastornada por la agorafobia y la dependencia al alcohol y las pastillas, desde que fue atacada por uno de sus "admiradores". El apartamento es su particular isla desierta pero también una cárcel de fácil acceso para el nuevo asesino. La inquietante amenaza que se cierne sobre Helen es narrada de forma magistral mediante el soberbio uso de la steady cam, que recorre de forma inquietante los espacios de la casa, y el uso de una fotografía llena de contrastes, rica en luces expresivas y sombras tenues.
De hecho, la atmósfera de estas secuencias recuerda a las de un gran número de gialli angustiosos como El pájaro de las plumas de cristal, de Dario Argento; el día Negro del gran olvidado Luigi Bazzoni; o la Tarántula del vientre negro de Paolo Cavara. En todos estos títulos, el mal recorre los espacios angostos como si fuera una presencia fantasmagótica o casi abstracta, mediante el uso de travellings coreogáficos y de efectos de sonido intrigantes. CopyCat bebe de esta visión de lo horrible entendido como un ente ominoso que aterroriza no por su lado físico y corpóreo (que también lo tiene) sino por su vertiente indeterminada y sutil.
El promebla de CopyCat radica en sus balbuceantes momentos dramáticos, como el estúpido asesinato del detective que encarna Dermont Mulroney, los conflictos amorosos de su compañera, la detective Monahan (Holly Hunter), o la previsible relación de "hermanas" que mantienen Helen con su amigo gay ideal y sensible (como son la mayoria de los gays que aparecen en las películas americanas, que de tan mansos son una pura caricatura).
Además, el filme de Joan Amiel acaba por perderse en su propia trama y, tras su primera y vibrante hora de metraje, se va deshinchando poco a poco debido a que el guión se estira demasiado y no llega a concluirse con el climax que merecía el brillante planteamiento inicial.
La fotografía es fabulosa, la musica es electrizante, al dirección es magnífica. El guión es maduro desde que empieza la peli, no necesita despegar, toda la película es entretenida y siempre te mantiene al borde del asiento.
Las actuciones son de lo mejor del film: Weaver hace una de las mejores interpretaciones de su carrera, Hunter esta bellísima e increible y Mulroney lo hace muy bien.
La película es una ola de emociones, te acabarás las uñas depues de observarla. Muy Recomendable.
"CopyCat" tiene un beun pricipio, que tras una parte central que parece que no acaba nunca, enlaza con un brillante final. Además de un personaje tan interesante como el de la psicóloga, que vive encerrada y muerta de miedo.
Las bases del cine policiaco son el enfrentamiento de una mente maligna con una justiciera a través de un crimen para que la segunda atrape a la primera ante la atenta mirada de un espectador. Sin embargo, en la degradación en que hacen algún tiempo está sumido el cine policiaco se ha roto este tradicional esquema. El asesino y la policía siguen enfrentándose, pero como si sólo fuese, un violento juego. Buena parte de estas normas que rigen el cine policiaco es CopyCat.
Una película recomendable, entretenida, uno de los mejores thirllers de los 90 secundados por todo el resto de thirllers de moda por aquellos tiempos, CopyCat resalta sobre muchas de ellas.



miércoles, 7 de mayo de 2008

THE GAME. Caerás En La Trampa.

The Game fue la tercera película de David Fincher. se la ha considerado una obra menor en comparación con dos de sus grandes éxitos de crítica: Seven (1995) y El Club De La Luhca (1999) Pero, por encima de todo, se la ha acusado de tramposa. Sin embargo, ¿no es acaso toda la película un gran juego, una gran trampa de la que no solo participa su protagonista sino todos nosotros como espectadores?.
"UNA PASTILLA DE HACE MÁS ALTO, OTRA PASTILLA TE HACE MÁS PEQUEÑO Y LAS QUE TE DA TU MADRE NO TE HACEN NINGÚN EFECTO. VE Y PREGÚNTALE A ALICIA CUANDO MEDÍA DIEZ PIES. Y SI VAS A BUSCAR CONEJOS Y SABES QUE VAS A CAER, DILES QUE UN GUSANO FUMADOR TE HA LLAMADO. PREGÚNTALE A ALICIA CUANDO ERA PEQUEÑA....".
Esta parte de la letra de la canción "White Rabbit" del mítico grupo psicodélico de los sesenta, Jefferson Airplane. En ella se nos habla de un viaje alucinógeno, caótico, que hace alusión al de la Alicia de Lewis Carroll y que es claramente una metáfora del mundo de las drogas y más concretamente del LSD y sus efectos. Una canción que aparece en más de una ocasión en THE GAME y que es de suponer que Daid Fincher escogió siendo plenamente consciente de su significado. Así, la película se nos aparecerá como un viaje irreal, confuso, lleno de tramps, igual que el de Alicia en el pais de las maravillas.
Fincher ha dicho que esta gran tampa que es su película tiene muchos puntos en común con El Golpe (1973), película de timadores, llena de giros y engaños, pero a mí me recuerda más a Casa de Juegos (1987), pese a que él diga - y tal vez esté en lo cierto - que ésta es una película en las que se le toma el pelo al espectador, mientras que en THE GAME se le hace caer en la trampa. Tal vez a muchos les irrite eso de que les tomen el pelo en el cine, pero cuando se hace tan bien omo en estos filmes y me refiero de manera inteligente, uno no puede evitar esbozar una sonrisa y ser partícipe de la gran broma que le han gastado. Si otro gran jugador del cine, como Joseph L Mankiewicz, nos engañaba de manera maravillosa llevándonos por donode él quisiera en obras maestras como La huella (1972) o Mujeres en Venecia (1967), David Fincher nos maneja a su antojo, haciendo que vayamos de la mano de su protagonista a través de esta gran charada que es su película
Nos encontramos, por lo tanto, en un mundo en el que no hay reglas, o al menos que no está regido por las normas convencionales y en el que nada es cierto y todas nuestras certezas se derrumban para crear otras nuevas que vuelven una y otra vez a desmoronarse como un castillo de naipes. Al final parece que todo cobra sentido, pero siempre nos queda la duda sobre lo que es real y lo que no lo es.
Nicholas Van Orton (Michael Douglas), hombre rico de negocios, de vida fria y ordenada, piensa que lo tiene todo controlado. Vive en su gran mansión sin más compañia que una vieja criada que lleva toda la vida al servicio de su familia. su existencia está llena de asepsia; en su hogar, en su oficina, en sus relaciones con los demás...Intuimos que hubo un pasado mas lleno, mñas humano, del que se ha despojado completamente. De algún modo se ha creado su mundo particular, aislado de todo y todos. Y paradójicamente, cuando se interne en un universo irreal gracias al "Juego", entrarrá más en contacto con la realidad y se sentirá más vivo que en toda su vida. Michael Douglas crea un personaje muy parecido al de Wall Strett (1987) pero con una pizca más de humanidad. Se ha dicho que es una mexcla de un Mister scrooge de los noventa y de un héroe sacado de una película de Hitchcock, como Gary Grant de Con La Muerte En Los Talones (1959), y tal vez sea cierto, pero yo quiero verle como una Alicia en el pais de la maravillas envuelta en un mundo loco sin reglas ni orden de ningún tipo.
Es además curioso que este personaje se llame como el protagonista de la novela "El Mago" de John Fowles. Nichola Urfe, al igual que Nicholas Van Orton, participoa en un juego urdido por una presencia superior, un hombre que juega a ser Dios, en el que los personajes cambian y ficción y realidad se mezclan continuamnte. ambos son llevados de un lado a otro como marionetas, ambos investigan, buscan,m participan de una juego que se mezcla con sus vidas y nosotros, como espectadores y lectores, nos encontramos tan perdidos como ellos. El Juego está más allá de su entendimiento. Es increible la cantidad de puntos en común que tienen estas dos historias.
Así es como el señor Van Orton, como si de una alicia moderna se trata, es tentando por su hermano Conrad (Sean Penn), con su regalo de cumpleaños; una tarjeta, una direción, la entrada a un misterioso juego que cambiará su vida por completo.
Al principio Nicholas se muestra escéptico con el regalo de su hermano. ¿Que es ese juego? ¿Qué significa esa tarjeta con las siglas CRS? "Antes era cierto y ahora veo", le dice uno de los miembros de su exclusivo club que se confiesa partícipe. En el fondo, Nicholas debe intuir que su vida no está completa y decide experimentar esas nuevas sensanciones que el Juego le puede reportar yendo a las oficinas de CRS (Consumer Recreation Services).
Nocholas comienza su aventura siguiendo al conejo blanco, en este caso, a la turbadora camarera que interpreta Deborah Kara Unger. Con ella se adentra en la cueva y cae, cae como Alicia...y su mundo ordenado dejará de existir. esa asepsia, esa pulcritud que tenía su vida adquirirá tintes de pesadilla. Las notas del piano compuestas por Howard Shore, nos adentrarán en ese universo oscuro e inquietante. Esa música estará permanentemente presente desde el momento en que el juego comience, metiendonos sin darnos cuenta en ese "apís de las maravillas" donde, parafraseando a Jefferson Airplane, "la lógica y la proporción se desordenan completamente.